Soy estudiante de quinto de periodismo de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona. Este blog está creado en referencia a la asignatura de Periodisme especialitzat en entorns multimèdia.

dilluns, 23 de maig del 2011

Colores nuevos

Pasó lo que todo el mundo esperara que pasara. Y más, mucho más…

Carles Pellicer se perfila como futuro alcalde de Reus tras haber ganado las elecciones el pasado domingo 22 de mayo, con un 28’75% de los votos consiguiendo 10 concejales. Los actuales líderes municipales, PSC, sufren la derrota tras más de 32 años gobernando la ciudad: 22.09% de los votos totales que le llevan a 8 concejales. ERC y ICV pierden representación; CUP y ARAReus acceden con un concejal cada uno; CORI se mantiene.

Reus ha seguido la tendencia que sigue la mayor parte de la población catalana a favor de CIU o, como lo verán algunos, en contra del PSC y cía., ósea tripartito. No podemos negar que la ciudad haya ganado potencialmente estos últimos años con las políticas, seguramente no adecuadas, que hayan llevado a cabo PSC junto con ERC y ICV. Pero tampoco debemos obviar que los ciudadanos nos merecemos un cambio de rumbo, de color. Aire fresco.

Es muy fuerte que dos de los partidos que eran socios del gobierno han quedado fuera del color político de la ciudad. No lo han podido hacer peor. Tanto en campaña como en gobierno.
 Al fin y al cabo, la política local se queda en casa, los grandes políticos asumen las derrotas y/o victorias masivas, como ha pasado. Pero se queda en casa. Votas a quien conoces, a quien te dicen… Estoy de acuerdo en que no se debe generalizar, pero si somos un poco sinceros con nosotros mismos, conocemos a alguien que vota por simpatía y no por hechos políticos. Sí, los políticos son personas. Pero nos representan, lo cual conlleva que se comporten. En la política local esto no suele pasar mucho… No sé si ahora empezará a pasar.

Los cambios enriquecen. Creo que el cambio de color que está empezando a asumir Reus será muy beneficioso para nosotros. Básicamente mucha de la gente que no hace nada en la casa grande se irá a hacer algo, en algún sitio donde sirven para algo. Entrará gente nueva con ganas de querer hacer cosas. Supongo que en la democracia, el peor de los sistemas políticos pero el mejor que se conoce, se tienen que coger siempre rumbos distintos. Por cierto, en Reus también hay acampada y movimiento. Quizás se deberían haber “revolucionado” mucho antes que en las campañas municipales y autonómicas. Pero, como bien dicen, mejor tarde que nunca (de cambios, claro).